¡¡¡Hola a Todos!!!

Alguna vez he expresado por aquí que soy muy futbolero, aunque cada vez, veo menos en televisión. Durante muchos años fui portero del equipo de mi pueblo, y ahora que lo dejé, estoy como "directivo", sí se le puede llamar así.

Cada fin de semana voy a ver al equipo, mi equipo, el Club Deportivo Dos Torres allá donde juegue sea en casa o sea fuera, pues me apetece y además y proncipal razón, no dispongo de "compañía femenina" (condición sine qua non) para perderme el partido. Ayer el equipo jugaba en el pueblo donde curro los martes y jueves, Villaralto. Un partido de los de "mucha rivalidad" por estas tierras, pues viene ya de antiguo. Soy de los que vive el partido al máximo, "descargando adrenalina", antes como jugador (crié fama de follonero) y ahora como directivo o simple aficionado. Suelo entrar en el vestuario a desear suerte y a vivir ese ambiente que se vive antes de un partido.

Soy además de los que "blasfema" (por decirlo de una forma más suave) desde la grada, no me callo, aunque de cada vez voy a menos, y sobretodo porque mucha gente de la que estaba ayer allí, me la puedo encontrar los días que voy a ese pueblo. Así que aunque "me encendí" en determinados momentos, nada comparable a otras veces.

Pero lo que ayer viví y pudimos observar, no lo voy experimentado antes. En mi años de jugador y también en estos últimos como directivo, he vivido arbitrajes vergonzosos, de los que "te dejan cara de tonto", de los que "te sientes robado", pero ayer el colegiado de la contienda, fue más alla.

Comprendo que cada persona tiene unas aficiones, que merece llevarlas a la práctica, y en ningún momento pretendo a hacer ningun tipo de burla, o persigo reirme, pero lo que creo que es imposible que haga de "juez" deportivo un arbitro con una pierna ortopédica, una persona que no está físicamente al 100%, algo que era evidente desde la grada, pues con su evidente "cojera" no podía seguir las jugadas de cerca. Aparte se podía notar desde la grada que tampoco esa persona estaba en sus cabales mentales, por decirlo de alguna manera. Ante esto os podéis imaginar como transcurrió el partido.

Al final, perdímos 4-1, el arbitro "afortunadamente" no tuvo que ver en el resultado final, y digo afortunadamente porque sí, con su actuación, llega a alterar el resultado, no sé que hubiera podido pasar, pues allí había muchísima gente, gente encrespada, ya que el arbitro consiguió enervar los ánimos de las aficiones, dos aficiones, dos pueblos, con una rivalidad añeja.

En mi opinión, la culpa no es del chaval, ni de sus jueces de linea (que tampoco le ayudaron en demasía), sino de la Federación o de sus propios superiores que no miden o "no quieren darse cuenta", de que no está capacitado para pitar partidos así (Ojo, no digo para ser arbitro, pues hay otras categorías que seguro causaría menos problema), pero en esta puede crear un problema, que a ver a posteriori quien paga las consecuencias.

¡Perdonad por el tostón que solté! Ves "Clito" como no puedo hablar de fútbol.

¡¡¡Besitos!!!