Tengo grabada esta frase, creo que la recordaré durante toda mi vida. Eran las 9:30 de la mañana del jueves 11 de Marzo de 2004, mi madre preocupada, entraba en mi habitación depertándome. Llevaba rato intentando localizar a mi tía, una de sus hermanas, que vivía en Madrid y solía coger el cercanías cada mañana.

Yo no llevaba ni 4 horas durmiendo, pues cerca de las 6 de la mañana había llegado a casa, de Madrid, había estado viendo el partido Real Madrid – Bayern de Munich jugado la noche anterior.

Así comenzaba para mí, el día que acabó convirtiéndose en uno de los más negros de la historia de este país. Me levanté de la cama incrédulo y sobrecogido, aun con sueño... ¡No podía creer lo que estaba viendo por televisión! Lo que escuchaba.

Tras desayunar bajé a echarle una mano a mi padre, al haber ido a Madrid, esa semana la pasé en el pueblo, no asistí a la facultad desde el martes. Desde el primer sorbo de café comencé a intentar llamar a mi amiga Lorena, que en aquel tiempo, vivía en Madrid, estaba preocupado, pues una semana sí, una no, cogía un tren en Atocha para ir a trabajar. No sabía sí esa semana le tocaba ir de mañanas. Hasta las 12 de la mañana, no pude quedarme tranquilo, por un toque que me dio al móvil.

Todo el país incluido Yo, supongo que creyó que era ETA la autora. Fui con mi padre a la huerta de un hombre de aquí del pueblo, y nada más llegar allí, comenzó a decir, que estaba convencido de que “no habían sido los vascos sino los moros”, y se me quedó grabado pues con el paso del tiempo... ¡No se equivoco! El día transcurría, recuerdo que sentía algo por el cuerpo, que no había sentido nunca, una rabia, un dolor indescriptible.

Recuerdo que las noticias se sucedían a lo largo de tarde, no me aparté de la radio, sobretodo, en casi todo el día... Recuerdo, como si fuera ayer, a la Embajadora de Colombia en Madrid, intentando calmar a sus compatriotas en la puerta de un Hospital. También recuerdo que aquella noche, tenía entrenamiento, pues en aquel tiempo jugaba en el equipo del pueblo, no pude entrenar pues aquel día tenía un dolor muy fuerte en la espalda. Bajé al campo de fútbol, para decirlo, y para avisar que el domingo no podría jugar. Allí sobre la tierra, todos los que allí estábamos, guardados un minuto de silencio en honor de todos aquellos inocentes que habían muerto esa mañana.

Cada persona tendrá una historia, tendrá unos momentos en la mente de aquel día, un día que nos marcó a todos, y que ojala nunca más se repita. Lo que acabo de resumir es el mío, que como hoy le dije a Alguien, han pasado 5 años pero me acuerdo como si fuera ayer.

P.D.: En recuerdo de todas las victimas, familiares, y de todo un país que lloró ese día.