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Terra
La Coctelera

"A La Orilla Del Milano"

"Ángel de amor, en esta apartada orilla, más pura la luna brilla y se respira mejor"

"La Encantá"

Había una mujer en una cueva, en el manantial del "Buen Cristiano", que se aparecía al atardecer a los pastores cuando pasaban con sus rebaños para llevarlos a beber al manantial del "Buen Cristiano". La mujer que se aparecía era muy guapa y enamoraba a los pastores, después los llevaba a la cueva y una vez dentro, esta mujer se transformaba en una bruja con los dientes largos, y asesinaba a los pastores.

Dicen que muchas veces los demás pastores que estaban dando de beber a sus rebaños en el manantial del "Buen Cristiano", oían los gritos de los pastores que venían de la cueva." Esta mujer se trata de una joven que lleva varios siglos encantada y que aún espera la oportunidad de salir de su maleficio. A principios de este siglo se encargó de dar resonancia haciendo renacer con más fuerza y aseverando la realidad del asunto un zapatero de ascendencia portuguesa llamado Pernicas. Llegó éste al Valle por su casamiento con una de las hijas de un matrimonio de maestros procedentes de Roca de la Sierra. Adquirió Pernicas una huerta en el "Buen Cristiano", y la difusión de la historia por su parte le salvaguardaba de presuntos ladrones, así que se encargó de airearla a los cuatro vientos.

Según este mito, la moza permanece encantada desde la época de los moros y el desencantamiento sólo puede ser llevado a cabo por un galán soltero que llegue al lugar durante la noche y con esa única intención, tiene que realizar tres llamadas desde una de las rocas. Cuenta la tradición que la última vez que sucedió esto todo resultó infructuoso, "La Encantá" apareció ante su predispuesto benefactor con apariencia de una deformada anciana y de pronto se transformó en una lozana joven de especial belleza, una vez recobrada esta esbelta figura pidió a aquel que se lanzase tres veces consecutivas desde uno de los canchos hasta el suelo, la altura recabada sobrepasaba poco de una vara por lo que el mozo no le concedió la menor importancia y realizó los dos primeros lanzamientos, pero al intentar lanzarse en la definitiva se presentó ante sus ojos un tremendo precipicio y acobardado desistió, después comprobó que la temida sima era sólo una alucinación y la altura era la misma que en las otras dos ocasiones.

Fracasada esta acción, aún la moza pidió una segunda oportunidad, consistía ésta en aguantar sin huir, también tres veces seguidas la embestida de un toro, tampoco en las dos primeras veces hubo dificultad alguna, el galán las soportó con la mayor tranquilidad, pero en la tercera la bestia acosó con una fiereza y peligrosidad que le hizo huir, también comprobó luego que todo era fruto de su mente alucinada, pues se trataba de un minúsculo e inofensivo becerro. Aún ofreció la moza un posible ultimátum, con menos riesgo pero con más perseverancia, le mostró un segmento de hilo negro que debía ser ovillado por el galán antes de que saliese el Sol, comenzó aquel su tarea y el hilo no parecía tener fin, ya el ovillo alcanzó el tamaño de una naranja y aún seguía saliendo el hilo, continuó ovillando horas y horas, ya el ovillo tenía el tamaño de una sandía y el hilo no se terminaba, el sol estaba apunto de aparecer por encima de los tejados del pueblo, y el mozo abandonó el trabajo y cortó el hilo, entonces "La Encantá" perdió todo su adolescente apariencia y de nuevo se mostró como una vieja descrépita y de repulsiva fealdad, increpó al que pudo ser su desencantador con estas palabras: "Sólo te quedaba media vara para terminar de ovillar y me quedas ya encantada para siempre", desapareció y nadie más desde entonces ha logrado verla".

P.D.: Leyenda del Valle de La Serena (Badajoz).

6 comentarios

  1. MUY INTERESANTE Y ENTRETENIDA, QUIEN IBA A PENSAR QUE SER PASTOR ERA TAN DURO...
    LA ENCANTÁ... TODAVIA SEGUIRÁ POR ESE VALLE...UF! COMO PARA IR DE NOCHE.

    SALUDOS

  2. Preciosa leyenda. Que lastima por tan poquito :-)

  3. Que chico tan cobardica, yo el ultimatum no se lo hubira dado. Pobre chica que seguro que vaga eternamente por aquel valle

  4. me encantan las leyendas...
    Aunque ésta no tiene un final muy feliz..

    besos

  5. Si son leyendas podrías poner un final feliz.

  6. El problema es que no siempre las leyendas tienen un final feliz... ¿Qué le vamos a hacer?

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