"El asesinato de Antonio Cánovas del Castillo"
Antonio Cánovas del Castillo, hombre insigne de estado e historiador, era presidente del gobierno cuando fue asesinado tal día como hoy de 1897. Era la cabeza visible del partido conservador y el principal protagonista de la vida política en España durante el último tercio del siglo XIX.
El asesinato perpetrado por el anarquista italiano Michelle Angiolillo tuvo lugar en el Balneario de Santa Águeda a 15 kilómetros de Mondragón, en pleno corazón del País Vasco donde Cánovas y su esposa, Joaquina de Osma y Zavala se encontraban hospedados de camino a San Sebastian donde el máximo mandatario se entrevistaría con la reina regente María Cristina de Habsburgo. Miguel Angiolillo Lombardi se había inscrito en el Hotel Balneario con el nombre de Emilio Rinaldini corresponsal del periódico italiano "Il Poppolo".
Aquel domingo 8 de agosto de 1897, Cánovas del Castillo había ido a misa en la pequeña parroquia del pueblo de Santa Águeda, volviendo posteriormente al hotel, donde en su habitación recogió unos periódicos que le eran enviados desde Madrid con la intención de leerlos en el lugar más fresco del balneario, una galería de arcos cercana al jardín. Allí tomó asiento y se dispuso a leer "La Época", debido a la miopía que sufría se acercaba al papel en demasía y esto le impedía ver lo que sucedía a su alrededor.
En ese preciso instante, Angiolillo que lo estaba esperando apareció de imprevisto y disparó un tiro que atravesó la cabeza del presidente, el cual incorporándose fue a caer tres metros más hacia adelante, no sí antes recibir un segundo disparo que tras entrar por el pecho salió por su espalda. El anarquista descerrajó un tercer disparo cuando Cánovas ya estaba en el suelo el cual fue directo a su espalda.
Al oír los disparos, Joaquina de Osma bajó rápidamente a la galería encontrando a su esposo en el suelo y al asesino retenido por el Comisario Puebla y varios agentes de la escolta presidencial. Cánovas intentó decir algo pero ya no tenía fuerzas, los médicos del Balneario lo atendieron de inmediato intentando detener la hemorragia pero fue imposible. El Presidente del gobierno, Antonio Cánovas del Castillo fallecía a las 14:00 horas de aquel día, a los 69 años, no era la primera vez que sufría un atentado por lo que la previsión y la vigilancia fallaron en aquellos momentos.
Michelle Angiolillo que dijo actuar en venganza por el fusilamiento en mayo de aquel año, de un grupo de anarquistas en el Castillo de Montjuic (Barcelona), fue ejecutado a "garrote vil", doce días después, el 20 de agosto de 1897.






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