"35 años de la Matanza de los Abogados Laboralistas de Atocha"
Pasaban 45 minutos de las 10 de la noche, del 24 de enero de 1977, nueve personas aun trabajaban en un despacho de abogados situado en la tercera planta, del número 55 de la madrileña Calle Atocha. Demasiado ocupados para pensar en otras cosas, oyen como un timbrazo rompe la tranquilidad del despacho. Estaba a punto de desatarse la tragedia.
Aquel local donde ocurrió la matanza era un despacho de abogados laboralistas de Comisiones Obreras vinculados al Partido Comunista de España. Tras abrir la puerta, irrumpieron dos hombres armados con metralletas Ingram M-10, junto a ellos iba a un tercer hombre que no llegó a disparar pues se ocupó de cortar los cables telefónicos y registrar los cajones y los archivos. Estos individuos pertenecían al Comando "Hugo Sosa de la Alianza Apostólica Anticomunista" (Triple A). Los asesinos preguntaban insistentemente por Joaquín Navarro Estevan, que lideraba el Sindicato de Transportes de CCOO pero este había abandonado el piso, minutos antes. La clave del suceso estaba en una huelga de trasporte de gran éxito que había tenido lugar en Madrid, el día anterior.
El primero en ser disparado y asesinado, fue el administrativo, Ángel Rodríguez Leal, que casualmente había vuelto al despacho, porque había recordado que se había dejado unos papeles, cuando ya se encontraba tomando un café en un bar cercano. Tras esto, los asesinos buscaron por el despacho a Navarro, y descubrieron a ocho abogados laboralistas en una habitación, a continuación, los colocaron unos junto a otros en el recibidor, para que así les resultara más fácil acribillarlos. Murieron además del ya reseñado Rodríguez Leal, los abogados laboralistas Enrique Valdevira Ibañez, Luis Javier Benavidez Orgaz y Francisco Javier Sauquillo Perez del Arco y el Estudiante de Derecho, Serafín Holgado de Antonio. Junto a ellos, Dolores García Ruíz (viuda de Sauquillo, que perdío el bebé que esperaban), Miguel Sarabia, Alejandro Ruíz Huertas y Luis Ramos Pardo resultaron heridos de gravedad.

De esta forma sangrienta se consumaba uno de los hechos más sonados en aquellos años convulsos para España. Al entierro de los asesinados acudieron más de 100.000 personas El cortejo fúnebre partió del Palacio de Justicia, donde se situaba el Colegio de Abogados en el que había sido instalada la capilla ardiente de las víctimas. Las consecuencias inmediatas de aquella matanza fue un Paro Nacional, y coincidiendo con el entierro, la primera manifestación de las fuerzas de izquierdas tras las muerte del dictador Franco. El cruel asesinato de aquel día de enero de 1977, fueron claves para que el PCE (Partido Comunista de España) fuera legalizado meses después.

El Ministro de la Gobernación de entonces, Rodolfo Martín Villa, encargó con urgencia a un grupo de la Brigada de Información de la Policía, especialmente elegido para el caso, la búsqueda de los asesinos. El 12 de marzo de 1977 fueron detenidos los autores de la matanza, Carlos Gacía Julia, José Fernández Cerra y Fernando Lerdo de Tejada, también fue apresado el entonces Secretario Provincial del Sindicato de Transportes, Francisco Albaladejo. Lerdo, por ejemplo, tenía conexiones con el partido de ultraderecha "Fuerza Nueva", esto alimentó la sensación en la sociedad española de que a pesar de estas detenciones, los verdaderos autores intelectuales de la matanza quedaron impunes.

Quizá, en la actualidad, muchos de nuestros jóvenes no conocerán este suceso, hoy en día se puede hablar de todo sin temor a nada, defender nuestras posturas con respeto, pero no hace mucho eso era impensable. Y demasiada gente como estos abogados se quedaron en el camino simplemente por luchar por una sociedad más igualitaria y justa. Sirvan estas palabras como homenaje a todos aquellos luchadores.






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